Introducción a Dossier Traducción

La lectura es un modo de transformación
– un descentramiento.
Henri Meschonnic

Sobre el lenguaje sólo hay puntos de vista.
Ferdinand de Saussure

Este Dossier propone el rescate y traducción de textos de escritores y traductores que trabajan en ese territorio de transformaciones que es el traducir. Nuestra intención es mostrar los diferentes puntos de vista que se traman en este hacer. Se traducen textos escritos, no se traduce de una lengua a otra. Nuestra intención es darle lugar a una voz, cada vez distinta, cada vez cantante.

El poema como acto de guerra

hugo-savinoConversación con Hugo Savino, poeta, escritor y traductor argentino, que tradujo a Henry Meschonnic al español. El poema contra la poesía. El sujeto del poema. El lenguaje de la filosofía y la teología. La crítica del ritmo al signo. La relación entre modo de decir y modo de vida.

https://archive.org/embed/SavinoEnClinamen

Fuente: Lobo Suelto

EMANCIPACIÓN Y REDENCIÓN. Más allá del Estado. Tercera parte.

Por Martín Uranga

 2671261

El “nuevo pensamiento” de Franz Rosenzweig, haciendo hincapié en la ruptura del idealismo unitarista, nos permite pensar en una estructura de tres originaria (Dios, el Hombre y el Mundo) no reducible ni asimilable. El desconocimiento de estos registros y de las relaciones que de ellos se desprenden (Creación, Revelación, Redención) es inherente a los idealismos de distinta especie (metafísicos, científicos o racionalistas) que, erigiendo la idea de una unidad originaria de la cual derivarían las distintas manifestaciones de la experiencia, evitan confrontar con el desgarro que implican la muerte y la sexualidad en tanto pura diferencia imposible de significar.

Anteriormente, inspirados en Rosenszweig y en los aportes que nos brinda el psicoanálisis, distinguimos tres órdenes de lo humano: a) religioso-comunitario, b) singular-desiderativo, c) político-social. Empezamos ubicando en estos registros tres órdenes de alteridad respectivamente: Dios, el Inconciente y el Estado. Luego, al avanzar en la consideración del Estado como poder negativo, totalizante, y con pretensiones de eternidad, convenimos que su consideración como alteridad se daba no sin cierto forzamiento. Ahora, una vez delimitada someramente la naturaleza falaz del Estado, podríamos decir que sus equivalentes en los órdenes a) y b) serían no ya las instancias de Dios y el Inconciente, sino las del ídolo pagano y la neurosis. Siendo Dios y el Inconciente los articuladores que viabilizan la destitución posible del paganismo y de la patología neurótica respectivamente, prosigamos con el análisis de las vías que históricamente se han propuesto avanzar hacia la desarticulación de la maquinaria estatal.

[Read more…]

Iluminaciones freudianas, el psicoanálisis en la sociedad de consumo

Captura de pantalla 2014-10-06 a la(s) 18.48.16

La sociedad de consumo se caracteriza por la declinación del Padre de la Ley, por la supresión de la dimensión de la falta y por la exclusión de las cosas del amor.

En consecuencia, los psicoanalistas debemos enfrentarnos con un discurso anómico – dado que se carece de códigos normativos sociosimbólicos claros, que operen como eje de referencia fálico, para ordenar los valores, instalar los límites e inscribir al sujeto en la Ley; nihilista, dado que se han devaluado las prácticas sublimatorias, de modo que    la creencia en la trascendencia del lenguaje y la potencia del Verbo han sido desplazadas por los goces pulsionales obscenos; y amoral, dado que la ética de la diferencia y el acogimiento hospitalario y responsable de la alteridad, han sido reemplazados por la exaltación maníaca de la mismidad del narcisismo.

La política del psicoanálisis –hacer consciente lo inconsciente- supone un acto de confrontación radical con la sociedad de consumo, dado que ésta exalta a la desmentida como su mecanismo defensivo fundamental: la experiencia del amor es desmentida por el encuentro fetichístico de los cuerpos cosificados ; la experiencia del saber por el mero incremento la información; la experiencia de la producción por la acumulación de capital; la experiencia del aprendizaje por la conquista de un título; la experiencia del placer por la posesión exagerada de objetos; la experiencia del arte por el coleccionismo; la experiencia del encuentro dialógico por la exaltación del solipsismo; la experiencia de la riqueza espiritual por la narcosis del ocio improductivo; la experiencia de la comunión social por la introversión; la experiencia del don por el egoísmo; la experiencia de la ética por la moral de circunstancias.

De modo que, si bien la industria cultural se ha apoderado del escenario socio-histórico y ha arrojado a los sujetos al circuito del consumo como si fueran mercancías, debemos considerar no sólo   el todo de un territorio mercantil, que no deja márgenes ni bordes exteriores a la masificación comercial que ha propuesto, sino que debemos también prestar atención a los espacios intersticiales y las aberturas en los que destellan las luces que irradian los discursos de resistencia a la pulsión de muerte , sean   poéticos, políticos y/o psicoanalíticos

 

 

Aproximaciones audiovisuales a la película “Her” de Spike Jonze

Por Jean Paul Cartagena*

her

Me gusta encontrar películas con un punto de vista de autor, que tienen algo que decir con recursos audiovisuales, con ganas de resolver un problema a través del arte. Son ese tipo de películas de las cuales uno sale diferente de cómo entro.

Por eso me entusiasma la última película de Spike Jonze “HER” contextualizada en un futuro no muy lejano; en donde los programadores y marketeros lograron crear un mundo horriblemente perfecto, adecuado a las necesidades de todos.

En “Her” la historia de amor es la de siempre: alguien se enamora de alguien. Y aquí se complica todo, porque ese otro es una computadora muy sofisticada que descifra las necesidades más íntimas.

 

A su director Spike Jonze lo recuerdo muy afinado trabajando video clips, soltando ideas frescas sobre los ritmos contemporáneos, pero también es reconocido por su fino hilado en la escritura del guión. Y en “Her” el desarrollo conceptual que parte del guión, es la fuerza que potencia toda la película. Uno termina de verla y se queda con esa sensación de encontrar algo patético en el desenmascaramiento de las coordenadas del “ser enamorado” dentro de los ejes del deseo y la necesidad.

[Read more…]

Política de lo imposible

Por José Enrique Emaescher gallery

Una política de lo imposible* transforma una situación dada, un determinado paisaje de lo posible, haciendo ocurrir precisamente lo que era imposible para él, el punto clave, sintomático, que era necesario que no ocurriera. Por ejemplo: la gente haciendo política al margen de los representantes políticos en el 15M en España, cuando las coordenadas dominantes identificaban política únicamente con elecciones y parlamentos.

Se trata de un proceso de incorporación de una novedad que excede y desborda sus propias condiciones de posibilidad (incluso a sus protagonistas, que son más un resultado que su causa suficiente). Pero no llueve del cielo, no es el resultado de una decantación más o menos natural de las condiciones latentes o de la aparición de un milagro inesperado. Hay política de lo imposible cuando hay construcción en la práctica de las consecuencias de una irrupción que retroactivamente se reconoce como novedosa.

Por eso la política de lo imposible es sobre todo un asunto de sensibilidad y de trabajo. Está más cerca de la labor atenta al clima y a las condiciones de la tierra para sembrar en ellas, que del voluntarismo ciego y autorreferencial de quien intenta forzar la realidad para que refleje sus idealizaciones teóricas o deseantes.

La sensibilidad pasa por escuchar lo imposible que forma parte de la situación y nombrarlo de otra manera desde las nuevas coordenadas que se proponen. Y ello supone conectar de manera realista con lo que hay (que no es lo mismo que seguir “a pie juntillas” sus normas y reglas, si hablamos de una transformación política es porque aspiramos a que estas sea otras). Se trata entonces de participar en la situación desde un cierto (des)acompasamiento crítico con ella.

El trabajo pasa por hacer viable y durable eso no representable con los códigos de lo que se declara ya pasado. No es suficiente con abandonar lo viejo como si el río de lo nuevo fuera a ocupar espontáneamente el cauce que ha quedado vacío. Es necesario un trabajo paciente de construcción y articulación de lo que no está dado de antemano: las voluntades, las posiciones políticas y las condiciones materiales de durabilidad para ese nuevo escenario político. Por eso hay que ir más allá del mero rechazo a lo viejo y llenar de contenido transformador los relatos y las pasiones para poder sostener la afirmación de una novedad política.

……

*Podemos distinguir dos tipos de imposibilidad. Por una parte aquella, inherente y constitutiva de lo que somos, que nos divide y fractura como plenitud (social o subjetiva); y por otra, la que en el marco de un determinado orden social nos señala que una posibilidad concreta es inviable (auditar y reestructurar la deuda externa de un país en la actual coyuntura política europea). La segunda permite enmascarar “ideológicamente” la primera, como si fuera posible algún tipo de plenitud social (y con ella un criterio neutral sobre sus imposibilidades). Pero no se trataría de plantear ahora que todo puede ser posible (si aceptamos que no hay plenitud definitiva) sino que el resorte que nos permite transformar las coordenadas de lo posible es aquello que funciona precisamente como su imposibilidad necesaria. Y, desde luego, no hay posición objetiva/externa que permita detectar ese punto de imposibilidad. Solo desde “dentro” de un proceso político podemos reconocer retroactivamente las (im)posibilidades que estaban abiertas. Y para ello no queda otra que comprometerse subjetivamente y arriesgar en situación pero sin garantías.

Imagen: “Print Gallery,” de M.C. Escher

Sobre Mil Mesetas

Por Ani Bustamante

milmesetas

Leo Mil Mesetas de Deleuze-Guattari, el efecto del texto va resonando en mi cuerpo, devengo maquina de escritura, me embriago de sonidos inaudibles. En el límite del territorio familiar, pueden pasar, por lo menos, dos cosas… o un repliegue aterrorizado para afirmar una despótica racionalidad sin riesgos, o de despliegue hacia ese territorio que sacude los viejos pilares en los que el yo se siente tan cómodo.

¿Cómo efectuar el movimiento?

Delueze-Guattari señalan que la música es una de las vías más propicias para realizar desterritorializaciones, ningún pueblo se levanta por una bandera roja, pero si por una marcha, afirman.

Al despertar de un sueño en el que la palabra “máquina” no dejaba de resonar y enlazarse a otros significantes, desayuno y pongo música. Entro a este Trazo para lanzar unos fragmentos de Mil Mesetas,  un video-arte de Jorg Staeger y darle lugar al movimiento.

Entre tanto,  sigo escribiendo algunas fugas para las próximas Jornadas sobre Deleuze en Lima

Un tejido presenta en principio un cierto número de características que permiten definirlo como espacio estriado. En primer lugar, está constituido por dos tipos de elementos paralelos: en el caso más sencillo, unos son verticales, otros horizontales, y los dos se entrecruzan, se cruzan perpendicularmente. 

En segundo lugar, los dos tipos de elementos no tienen la misma función; unos son fijos, y los otros móviles, pasando por encima y por debajo de los fijos.  En tercer lugar, un espacio estriado de este tipo está necesariamente delimitado, cerrado al menos por un lado: el tejido puede ser infinito en longitud, pero no en anchura, pues ésta está definida por el marco de la urdimbre; la necesidad de un ida y vuelta implica un espacio cerrado (y las figuras circulares o cilindricas también son cerradas). Por último, este tipo de espacio presenta necesariamente un revés y un derecho; incluso cuando los hilos de la urdimbre y los de la trama tienen exactamente la misma naturaleza, el mismo número y la misma densidad, el tejido reconstituye un revés al quedar sólo de un lado los hilos anudados….

…existe toda una navegación nómada empírica y compleja que hace intervenir los vientos, los ruidos, los colores y los sonidos del mar… el mar, arquetipo del espacio liso, ha sido también el arquetipo de todos los estriajes del espacio liso: estriaje del desierto, estriaje del aire, estriaje de la estratosfera (que hace que Virilio pueda hablar de un “litoral vertical” como cambio de dirección). En el mar fue donde primero se dominó el espacio liso, y donde se encontró un modelo de organización, de imposición del estriado, válido para otros sitios. Lo que no contradice la otra hipótesis de Virilio: al término de su estriaje, el mar vuelve a producir una especie de espacio liso, ocupado primero por el fleet in being, luego por el movimiento constante del submarino estratégico, que desborda todo cuadriculado, que inventa un neonomadismo al servicio de una máquina de guerra todavía más inquietante que los Estados que la reconstituyen en el límite de sus estriajes. El mar, luego el aire y la estratosfera vuelven a ser espacios lisos, pero para mejor controlar la tierra estriada, en la más extraña de las inversiones…

 

EMANCIPACIÓN Y REDENCIÓN, Más allá del Estado. Segunda parte.

Por Martín Uranga

2717930

De acuerdo a lo trabajado en la primera parte, dijimos que el Estado es una alteridad con características diferentes a las conformadas en la dimensión religioso-comunitaria (Dios) y en la singular-desiderativa (Inconciente). Constituye una instancia que lleva en su marca más íntima el signo del pecado, según habíamos señalado siguiendo una ruta benjaminiana de pensamiento. Así, el Estado surge como una estructura de apropiación con pretensiones totalizantes, en detrimento de facultades humanas esenciales que se ven alteradas en beneficio de la maquinaria de goce que su irrupción presentifica. Siendo así, es legítimo preguntarnos hasta qué punto es posible seguir hablando del Estado como alteridad de los seres humanos sujetos a su lógica política.

Pensemos un poco más acerca de la naturaleza íntima del Estado. Si su estructura y origen obedecen a una lógica de expropiación de la libertad y de la capacidad de decisión de las personas, si se conforma como una suerte de Otro detentador de un goce opresivo con distintos grados de simulación según el momento histórico a considerar, pienso que es conveniente cuestionar su carácter de alteridad social. En términos estatalistas, la diferencia se transmuta en jerarquía, la organización comunitaria en centralismo, la autodefensa en fuerzas especiales de represión, la capacidad de decisión en burocracia política, los valores humanos en ideología, la Ley (legalidad simbólica) en derecho positivo, la paternidad simbólica en patriarcado, lo inasimilable de la femeneidad en menosprecio hacia la mujer, la conflictividad en guerra, el malestar existencial en opresión de clase y voluntad de servidumbre (ver Etienne de la Boetie), las identidades y pertenencias afectivas en nacionalismo y espíritu de secta, los agrupamientos humanos en masas homogeneizantes, y la espiritualidad en religión doctrinaria. Su esencia es pagana y atea, sacralizada, autorreferencial, y con pretensiones de eternidad (ver las Conclusiones).

[Read more…]

“Desmaterializar es la noria de los angustiados”

Hugo Savino

salto-de-mata-hugo-savino-9714-MLA20020489302_122013-O

 Y uno habla con gente que no tiene ni idea de estas cosas: tener ganas de escribir: y boyar de un café al otro, con una libreta en la mano: pescando lo que se puede. La libreta como un carromato: meto todo ahí.

Hugo Savino. Salto de mata.

 El escritor y traductor Hugo Savino argumenta que el llamado arte extremo es un fenómeno del mercado global que apuesta por la no obra, por la monserga de los profesores y sin nombrar a infantilismos institucionales como el de Marina Abramovic, caen bajo su estoque Clement Greenberg, Damien Hirst y Theodor Adorno, a fin de ilustrar las piezas de Willem De Kooning, Samuel Beckett o Charles Baudelaire.

Ensayista, actualmente vive en Madrid. Publicó Salto de mata Viento del noroeste, además de una cantidad imprecisa de artículos, reseñas, comentarios y traducciones, de Philippe Sollers, Francis Scott Fitzgerald y Louis-Ferdinand Céline, entre otros.

Esta es la conversación que sostuvo con Télam desde la capital española.

T : El llamado arte extremo -donde lo que suele ponerse en juego es el propio cuerpo- ¿desde cuándo podría fecharse su aparición, y cuáles serían los protocolos que lo organizan?
S : Arte extremo es una etiqueta, de un arte solidario con la no-obra. Si aceptamos que la obra, para ponernos en la línea de Carlo Emilio Gadda, es subjetivación de un individuo singular que contribuye de manera singularmente eficaz a la perpetua e ininterrumpida creación de una lengua. Y yo lo acepto, y te respondo como un tipo que va a museos, entra y mira cuadros, cargado de dudas de aficionado, de aficionado prudente, que llega con los brazos colgando y se va con los brazos colgando, la cabeza cargada con lo que creyó entrever, y no acepta los diktats de la estética, que está hecha por profesores que sólo le hablan a la estética y se cagan en la obra. Ponerse bajo la etiqueta de arte extremo o del arte que sea es ponerse en la huella que trazan los ideólogos, es como dice De Kooning ponerse al servicio de un pequeño dictador. De paso, me gusta el gesto de De Kooning echando a Clement Greenberg de su estudio. Así debemos hacer con los profesores, invitarlos a retirarse y que nos dejen ver tranquilos. Porque se ve con la voz ¿no? Para leer o ver pintura elijo ese momento en el que Beckett va escuchar a Adorno, que justamente da una conferencia sobre su obra Fin de Partida y en voz baja le dice a Sigfried Unseld, editor de ambos: Eso es el progreso de la ciencia: que los profesores puedan obstinarse en sus errores. Y como el arte extremo predica la no-lectura, y dice que se ve con los ojos y junta a su alrededor un rum-rum de historiadores, periodistas, tipos que hacen papers, voy a hacer citas. Para defenderme. El cuerpo siempre está en juego. Watteau puso el cuerpo en la pintura, Manet también. Y Fortunato Lacámera en la Boca. ¿O vamos a creer que poner el cuerpo en el lenguaje es hacerse un corte? Esa antigualla es para el museo de la Ciudad.

[Read more…]

Del goce femenino al sinthome

Por Marita Hamann

La noción del goce femenino como sustrato de todo goce es un nuevo paradigma del goce que JAM extrae de su lectura de la muy última enseñanza de Lacan, especialmente, de lo que se desprende del seminario XX en cuanto a la existencia de un goce no-todo atravesado por la función fálica, y del seminario XXIII, por cuanto las elaboraciones de Lacan en torno a Joyce permiten avizorar maneras de hacer con el goce que involucran una suerte de inconsciente real, allí donde la dimisión paterna es patente (lo que ocurre siempre en algún grado, en todos los casos).  Vale decir, no lo encontraremos explícitamente señalado por J. Lacan como tal.

Seguir leyendo:  Del goce femenino al sinthome[i].

A %d blogueros les gusta esto: